Los plafones de madera natural para exteriores, están realizados con las maderas más resistentes a la intemperie, no obstante, y para certificar su calidad, son sometidas a procesos de acabados, siendo resistentes a sol, lluvia, calor y frío, ofreciendo por lo tanto una larga vida útil con poco mantenimiento, gracias a las características de la misma madera, y a los procesos de acabado (mientras que la madera de pino se cuperiza, el Lapacho, la Teka, el Merbau y el Iroko se barnizan siguiendo las últimas técnicas en aplicación de barnices) permiten aplicarle nuevas capas de barniz sin necesidad de ser lijadas.
Cabe destacar también que debido a su colocación a cierta distancia del suelo, permiten igualar terrenos dónde se instalen.
|