Es más frecuente de lo deseable que se derrame agua o líquidos sobre el suelo de parquet, para evitar que se abarquillen las lamas de la zona afectada por el líquido vertido y se estropee el aspecto o incluso se levante el parquet, habrá que limpiar y secar lo más rápidamente posible la zona mojada evitando así en la mayor medida posible que el líquido que se filtre. Para esta tarea, puede emplearse un secador de pelo, no obstante hay que ir con sumo cuidado para no quemar el barniz ni la madera.